Conozco a gente que hablan constantemente de lo que poseen en el apartado material, solo mencionan en sus largas, y tediosas, conversaciones los ultimos articulos adquiridos. Recalcan siempre que no han sido baratos, que les han costado mucho dinero. No se si es para demostrar la posicion elevada que tienen o simplemente porque son personas desvalorizadas y necesitan autoalavarse para sentirse mejor interiormente. He comprendido, por observarles en el cotidiano, que no gozan de una vida rica en emociones. Estan como "estancados", vegetan constantemente y las horas se les van irremediablemente pero aun asi, hablan de sus adquisiciones como si la vida le dependiera de ello.
Existen porque ensenan a los demas sus pertenencias, los ojos curiosos y las multiples interrogantes y elogios que emanan del interlocutor les hace sentirse importantes ante el mundo. la estupidez que les rodea se evapora por un corto espacio de tiempo. Resienten la fotaleza que los recibe. Estoy casi segura que la ambicion, el querer obtener siempre mas y mas, tiene su vinculo directo hacia una cierta dosis de inseguridad personal. Aquel que desea siempre buscar mas guarda mucha insatisfaccion, necesita asegurarse que vale porque tiene. Lo material no es lo que le quitara el problema pero le facilita el caminar seguro, el dar pasos certeros.
Son, en definitiva, gente solitaria y hasta triste. Gente que cabalgan con penas de atras y que las ahogan en su desesperada busqueda de lo material.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario