lunes, 28 de abril de 2008

El hombre inadecuado

Existen hombres adecuados y aquellos que son calificados como "principes encantados". Estos ultimos son los que "nos meten" por la cabeza porque son los apropiados para tener una estabilidad y la certeza de una existencia bien construida. La mujer siempre recibe las directivas de enamorarse del hombre con roza la perfeccion, casi se le prohibe, en la educacion que recibe, el fijarse en aquel que no le conviene. Los sabios consejos nos "llueven" de todas partes y a veces algunas se quedan esperando al que tiene una moral intachable y una impecable estabilidad social.
Yo estuve a punto de no conocer el contacto con un hombre, si no le planto cara a una gran multitud de voces que me guiaban un mundo de fantasias habria llegado a mi madurez virgen y sin un hijo. Yo, como muchas, conoci al hombre inadecuado. Lo sabia con certeza y, naturalmente, lo sabia la gente. Todos quisieron evitarme el desastre, me aconsejaban muy amablemente que lo dejara y sue siguiera esperando al hombre correcto que, por fuerza, tendria que llegar algun dia. Decidi volverme sorda y no echar de mi vida a aquel hombre. Lo quise cada dia mas, broto entre los dos una quimica magica que se me antoja, puede ser inexistente entre muchas parejas casadas. Eramos dos clandestinos, dos fuerzas contra la sociedad. EL era, es, mayor que yo y con cierta propencion a correr atras de cualquier falda. No me importo, solo queria sentir su piel contra la mia. Me enseno mucho, me situo frente a muchos hechos dificiles con el interes de que los venciera. Era mi complemento y por el yo fui agerrida. Nuestros encuentros eran a escondidas, en las sombras, de espaldas al puritanismo adquirido exclusivamente para la fachada. Con el, cuando nos veiamos me sentia viva y, curiosamente, libre.
No era el hombre ideal, no me construyo mi futuro pero me regalo unos momentos de absoluta felicidad, momentos durante los cuales eramos realmente dos seres unidos, en harmonia. Cuando estabamos juntos no formabamos parte de esos matrimonios que lo unico que comparten es una soledad a dos. Actualmente no estamos juntos, me dejo un hijo y sus huellas en mi alma, lo sigo amando como el primer dia y no me da pena al decirlo, incluso si las voces que oigo ahora me ordenan olvidarlo puesto que no vale para nada.
Pienso que podemos amar a un hombre inadecuado, el corazon es el unico territorio que queda libre aun, es mejor que las alambradas de la sociedad no lo colonicen todavia.
Quizas ese hombre nos ha transmitido algo importante, nos ha colmado y junto a el nos hemos sentido mujer. A lo mejor nos hemo sentido capacez de romper muchas cadenas que nos ataban a hechos graves o a estupideces ajenas pero transmitidas tan eficazmente que las hemos vuelto nuestra.
No niego que lo bonito seria encontrar a un buen companero y con el fundar una familia estilo los anos sesenta, pero hoy por hoy los suenos son cada vez mas imposible. No es un estigma el amar a un hombre que no reune las cualidades que nuestros padres sonaron. La gente dira que hay que olvidarlo, es la logica social, la logica de rebano. Creo que hay que amar, simplemente. El corazon ha sufrido pero sigue amando a su verdugo, hay que aceptarlo valientemente. No somos ni mas ni menos que nuestra "colega" que ama a uno inmaculado. Somos mujeres que aman y el amor no conoce doctrinas, es tan analfabeto como el aire que sopla llevando y trayendo nuestros recuerdos, nuestras sensaciones junto a la piel que nos hace subir la temperatura.

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